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La devoción al Inmaculado Corazón de
María, llegará a nuestro barrio alrededor de los años 40-50, al hilo de la
construcción de la nueva parroquia, que carente de imágenes de culto,
adquiere esta imagen gloriosa de clara estética de escuela religiosa
catalana, concretamente del Taller de Olot.
Es una imagen de bulto redondo y de
tamaño académico (menor al natural), realizada en pasta, material que nos
delata claramente el origen de la misma, y con una curiosa disposición,
sus brazos aparecen abiertos como acogiendo a sus fieles y con el corazón
abierto y resaltado para ser visto, pues hemos de apuntar que la
advocación se extiende por estos años, junto a la del
Sagrado Corazón de Jesús, al hilo de las propuestas vaticanas de los años
50.
En España existen muchos
ejemplos
de esta advocación, la cual, mantiene una gran devoción en los lugares que se le
rinde culto, hemos de apuntar como aspecto importante, que Rusia está
consagrada a esta iconografía.
La talla en sí, presenta algún que
otro retoque, pues si comparamos con imágenes similares, la patrona de
nuestro barrio presenta imitaciones de técnicas como la del estofado,
utilizadas en tallas completas como la del Nazareno de la Salud de la
hermandad de la Candelaria, que consiste en la imitación del bordado,
utilizando una forma dorada que simula ese hilo de oro de la túnica
bordada.
Se habla de alguna posible
intervención de Antonio Castillo Lastrucci y su taller, pero lo cierto es
que no podemos apuntar como cierto este aspecto pues no existe
documentación al respecto, apuntando al verdadero sentido de la imagen. El
rostro presenta una serenidad, que se trasmite a sus fieles.
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